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Miami, FL - “Miami Arts Cafe” es un sueño hecho realidad donde se combina la buena mesa, el arte contemporáneo, la melodía de un piano dispuesto a ser tocado por los que estén inspirados, y en especial, se respira un ambiente familiar justo frente al Adrienne Arsht Center for the Performing Arts en el centro de Miami.
El anhelo de la puertorriqueña Merly Velazquez, sobrina del famoso diseñador de moda ya fallecido, David Fernández, es que el lugar sea “un sitio lindo y acogedor, como una casa donde los amigos puedan llegar y tocar el piano, donde podamos hacer una parranda navideña tal como nos divertimos en Puerto Rico, en un ambiente bohemio”.
“Miami Arts Cafe” es la primera parte del proyecto que abarcará 14,000 pies cuadrados a partir del 2009, cuando planean inaugurar un club nocturno de gran categoría. “Esto es recién el comienzo de un sueño, el año que viene abarcaremos el edificio entero. Junto a mi socio, el americano Raymond Klein, estamos trabajando sin descanso”, explica Velazquez mientras entra a su oficina su mano derecha, una diligente uruguaya llamada Gabriela Velazco.
“Cuando los arquitectos me explicaron que no será posible abrir la discoteca antes de agosto del 2009, lo entendí, pero no me quise quedar quieta y decidí empezar con algo, y de ahí surgió la idea de este piano bar que ya es un éxito porque desde que abrimos está lleno de gente”, continúa Velazquez mientras disfruta del especial del día para el almuerzo, un plantain crusted grouper creación del chef Wallace, quién sigue las meticulosas instrucciones de la reconocida executive chef, Amarylis Guindín.
La decoración a cargo de la joven diseñadora radicada en Nueva York, Lishka Cuin, es totalmente blanca, tal como lo soñó la ex modelo desde el día uno. “En mi casa la decoración también es blanca, sólo se ve el color azul del mar, entonces quise que mi nuevo hogar tenga la misma energía”, explica Velazquez, quien además de ser empresaria es mamá de Rafael, Claudie y Pamela y abuela de tres niños que iluminan su vida.
“Miami Arts Café” es la bendición para los que asisten a los conciertos del Adrienne Arsht Center ya que su cocina está abierta hasta que el último comensal termine sus tapas. “Tenemos un sistema traído de Europa que nos permite servir copas con vino a los clientes, sin la necesidad de que compren la botella entera. Las personas pueden escoger entre una docena de vinos por copa”, finaliza Velazquez lista para disfrutar de otra noche mágica en el nuevo lugar de moda en Miami.
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